El 3 de julio se cumplen 20 años del accidente de metro de Valencia, en el que murieron 43 personas y otras 47 resultaron heridas. La tragedia se produjo unos días antes de que el Papa Benedicto XVI aterrizara en Valencia y eso cambió los planes del gobierno valenciano, liderado por el PP de Francisco Camps. La Generalitat intentó pasar página lo antes posible y estableció la versión que culpaba únicamente al maquinista del metro, despejando cualquier responsabilidad.